Tienes web pero no te llegan visitas
La web existe, pero no entra tráfico orgánico porque Google no la tiene en cuenta para las búsquedas que te interesan.
Ordeno tu web para que Google entienda qué ofreces y sepa qué página mostrar en cada búsqueda.
Muchos negocios tienen web desde hace años pero no reciben visitas porque la estructura no está pensada para posicionar.
La web existe, pero no entra tráfico orgánico porque Google no la tiene en cuenta para las búsquedas que te interesan.
Puede que tu web lleve años publicada y aun así no salgas cuando alguien busca lo que ofreces. Eso es un problema de estructura.
Varias páginas compiten por la misma búsqueda o ninguna responde bien a lo que el usuario está buscando.
Si tu negocio trabaja por zonas y no tienes páginas específicas ni señales locales, estás perdiendo búsquedas con mucha intención de compra.
No rehago la web desde cero. Trabajo sobre lo que tienes para ordenar la estructura, mejorar el SEO on-page y hacer que cada página tenga un propósito claro.
Miro la estructura, las páginas, cómo están planteados los servicios, qué errores hay y qué está frenando tu visibilidad.
Ordeno la jerarquía, las URLs, las landings y cómo se relacionan las páginas entre sí. Que tenga lógica.
Títulos, encabezados, metadatos, contenido, enlaces internos... Todo lo que Google mira para entender de qué va cada página.
Defino qué debe posicionar cada URL para evitar que se pisen entre sí o que no respondan a ninguna búsqueda útil.
Si tu negocio trabaja por zonas, creo páginas específicas y trabajo las señales que Google necesita para mostrarte en búsquedas locales.
No se trata de cambiar cosas sin más. Se trata de construir una estructura que te ayude a captar clientes de verdad.
Mejorar en Google no empieza por elegir una keyword. Empieza por entender tu negocio y ordenar la web según lo que la gente busca de verdad.
Me cuentas qué vendes, qué tiene más peso en tu negocio, qué quieres potenciar y a quién te diriges. Esto es consultoría real antes de tocar nada.
Miro cómo está estructurada, qué páginas hay, qué errores tiene y si las páginas se pisan entre sí o no responden a ninguna búsqueda útil.
Decido qué keywords trabajar, qué intención de búsqueda debe cubrir cada página y qué landings hacen falta. La regla: cada página, un objetivo.
Creo nuevas URLs si hace falta, ordeno la jerarquía, monto las migas de pan, trabajo el enlazado interno... Dejo una estructura clara.
Títulos, encabezados, meta descriptions, contenido, datos estructurados, velocidad... Todo lo que Google mira.
Si tu negocio trabaja por zonas, creo páginas por ubicación, trabajo las keywords locales y reviso tu ficha de Google.
No puedo optimizar una web sin saber qué vendes, a quién y dónde.
Esta parte de consultoría es importante porque define qué landings necesitas, qué búsquedas merece la pena trabajar y qué páginas deben tener más peso.
El resultado es una estructura SEO sólida, con páginas bien definidas y una base preparada para ganar visibilidad en Google.
Una arquitectura lógica que Google pueda leer sin problemas.
Cada URL tiene un objetivo claro y responde a una búsqueda concreta.
Títulos, encabezados, enlaces internos y señales técnicas bien resueltas.
Una web ordenada tiene más opciones de competir por las búsquedas que te interesan.
No se trata de conseguir visitas sin más. Se trata de atraer gente que busca lo que vendes.
Si tu negocio trabaja por zonas, la estructura también se orienta a captar búsquedas locales.
Si tienes web pero no posicionas, la miro y te digo por dónde conviene empezar para ordenar el SEO.